Misiones

Ayudar a la niñez indígena marginada, no es una moda ni es “llamarada de petate”, sino un deber de ciudadanos; es una manera de impulsar del desarrollo en los pueblos marginados para evitar que emigren y abandonen su tierra y su familia.

Cada vez ha sido más urgente extender la presencia en esta zona, muchas personas habían olvidado la importancia de su propia vida, de sus luchas y esfuerzos por vivir mejor, empresarios agricultores entre otros, sostienen el gran trabajo que hacemos aquí, intervienen devociones religiosas como plataforma para poder unir pueblos, generaciones y promover un respeto radical a las distintas formas de pensar, además se caracteriza aquí, el espíritu de solidaridad y ayuda mutua entre toda la gente, al año se congregan unas 2000 personas en esta maravillosa misión.